Escrito de .....Luisa Montes SOÑANDO CON ISLA NEGRA . “El - TopicsExpress



          

Escrito de .....Luisa Montes SOÑANDO CON ISLA NEGRA . “El océano pacífico se salía del mapa. No había dónde ponerlo. Era tan grande, desordenado y azul, que no cabía en ninguna parte. Por eso lo dejaron frente a mi ventana”. (Neruda) Divina mujer: si en este instante pudiésemos estar solos, tú y yo en Isla Negra, todo lo bello nos rodearía, menos este tormento y esta soledad que nos habitan. Nos asomaríamos al mar por aquellas ventanas circulares, como lo hacían Pablo y Matilde, sus únicos moradores. ¡Isla Negra! Fragmento marazul bautizado por el poeta del amor. Si pudiéramos estar en Isla Negra, divina mujer, caminaríamos por la playa, recogiendo las huellas dispersas de Don Pablo y su amada, y sintiendo en nuestras pieles el mismo sol que ellos veneraron; y con el ocaso a cuestas, regresaríamos a casa. Me pondría una de sus gorras, me sentaría en su sillón, apoyaría mis codos en su escritorio, escudriñaría con ansias los manuscritos del “Memorial de Isla Negra” y leería para ti en voz alta “Los versos del capitán”. Con ojos henchidos de romanticismo contemplaríamos cada uno de sus detalles de colección: sus libros sus caracoles, sus barcos prisioneros en el diminuto mar de una botella; sus repisas adornadas de excéntricas pipas, mariposas, brújulas marinas, el retrato de Baudelaire y el caballito de cristal de roca, imagen del corcel de su infancia pobre. Y cumpliendo el ritual impuesto por el propio Neruda a cada visitante de Isla Negra, acariciaríamos los senos de Guillermina, su virgen impúdica. Nos sentaríamos en el bar donde él agasajó a sus camaradas de poesía y abriríamos una, dos o tres botellas de su colección, y luego de embriagarnos, divina mujer, cristalizaría mi más anhelado sueño: entablar una batalla cuerpo acuerpo y desfallecer de locura en el lecho marital de Pablo y Matilde. Y ya entrada la noche, abriríamos ventanas y puertas, y lanzaría al viento un recital de versos nerudianos: “Sólo la sombra sabe/ los secretos de las casas cerradas. / Sólo el viento rechazado…/ y en el techo la luna que florece”. Divina mujer: si en este instante pudiésemos estar solos tú y yo en Isla Negra, todo lo bello nos rodearía, menos este tormento y esta soledad que nos habitan. Autor: Yorman Tovar (Venezuela).
Posted on: Tue, 01 Oct 2013 19:04:34 +0000

Trending Topics



Recently Viewed Topics




© 2015